Un estudio realizado en el Brigham Women´s Hospital (Boston, EE.UU.), muestra que una reducción de la sal en la dieta, la eliminación del tabaco y el consumo de ácido acetilsalicílico en pequeñas dosis, previene y reduce el riesgo de sufrir infarto de miocardio y accidentes cerebro-vasculares.
Esta forma de tratamiento prevendría 18 millones de muertes (de los 24 millones previstos) en 23 países, durante los próximos 10 años.
La aspirina comercializada en España (“Adiro”), recomendada para las dolencias cardiovasculares, era ya conocida y utilizada hace tiempo. Un estudio publicado el año pasado aseguraba que dosis más altas, además de no proporcionar más protección, aumentan el riesgo de sangrado gastrointestinal.
Una dosis diaria de 75 a 81 mg. de aspirina es lo mejor para la prevención a largo plazo de la enfermedad cardiovascular, sin causar efectos secundarios graves.
La mejor prevención
Una dieta equilibrada, con poco sodio (evitando salazones, conservas, alimentos preparados y refrescos), controlando los niveles de colesterol (evitando carnes rojas y precocinados y aumentando el pescado azul y la soja), no fumar (últimas evidencias no asocian el consumo de café con el aumento de la presión arterial, pero sí el del tabaco), controlar el peso, un aporte adecuado de calcio y potasioy realizar actividad física diaria, son las medidas más eficaces para mantener el sistema cardiovascular protegido. |