Son múltiples las propiedades del Aloe vera, por eso lo utilizamos tanto para la nutrición interna como para la externa.
Cicatrizante. Debido a la regeneración celular y tisular (favorecida por la alantoína), el gel de aloe aumenta el correcto entrelazado de las fibras de colágeno sobre la zona lesionada. También facilita la curación de llagas o lesiones inflamatorias irritativas de la mucosa gastro-intestinal.
Hidratante. A nivel tópico, aumenta la absorción de agua por partes de las células epiteliales.
Anti-histamínico. Acción reguladora de la respuesta inmunológica excesiva ante agentes externos.
Antiséptico. A nivel tópico, presenta una fuerte actividad antibacteriana.
Estimulador capilar. Facilita la nutrición del folículo, estimulando así la fortaleza del cuero cabelludo.
Anti-inflamatorio. Inhibe la síntesis de prostaglandinas y reduce la migración e infiltración de leucocitos y la liberación de histamina.
Anti-asma. Actúa como broncodilatador, facilitando la respiración.
Queratolítico. Elimina la acumulación de células muertas acumuladas en ciertos puntos de la piel, que constituyen las durezas y callosidades.
Regenerador cutáneo. Aumenta la capacidad de regeneración natural de la piel por su acción limpiadora e hidratante. Posee nutrientes naturales, minerales, vitaminas, aminoácidos |